Una joven madre y estudiante que fue rabiosamente atacada por su mequetrefe excompañero se salvó al entregar su vida a ese Dios que todo lo puede y nada es grande para el, en ese momento de angustia ella fue bestialmente atacada por en un aula recinto de la UASD en Barahona

0
42

DIARIOPAISRD.CON NOTICIA PRODUCIDA EN LA CAPITAL DOMINICANA.  Perfecto la acción tomada por la magistrada María Consuelo Valenzuela, jueza de la Oficina de Atención Permanente del Distrito Judicial de aquí, impuso como medida de coerción tres meses de prisión preventiva.

Este tipo de acciones vandálica  a ese sujeto  luego de finalizar los meses de medida  de coerción deberían los jueces condenarlo a una pena de 30 años sin apelación para que se pongan ejemplo de  rigor quienes así violan la ley con esos actos de salvajismo a esto mequetrefe de esta naturaleza no sigan cometiendo esas barbaridades contra las mujeres, porque si ya una mujer no quiere a ese hombre, vaya y que cada uno haga su vida es la única mujer que hay en esta tierra.

Miren como zafarse de la gorra de la  muerte este criminal, según conto  Anny Gabriela Rosario Beltré, de 28 años de edad, y quien estudia Educación Básica en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), recinto Barahona, estuvo a punto de perder su sueño de superar sus dificultades luego que su expareja Randy Antonio Gómez López, de 35 años de edad, casi le quitara la vida justo en el Día de la Mujer.

Gómez López entró como si fuera un estudiante el día 8 de marzo a la UASD, Recinto Barahona, y una vez en el salón de clases, en que la joven esperaba al profesor y a sus compañeros para la materia que le tocaba, la sorprendió y le propinó 7 puñaladas.

Esta mujer, que reside en Juan Esteban, perteneciente al distrito municipal Bahoruco, zona costera de la provincia Barahona, se recupera de las heridas en casa de sus padres.

En el proceso de recuperación de su salud, por las varias estocadas, ella recibe acompañamiento de su familia, así como también de autoridades de la Primada de América en Barahona.

«Mientras me apuñalaba, pedía a Dios que me dejara vivir por mi hija«, dijo Anny Gabriela, quien está avanzada en sus estudios de Educación Inicial en la primera extensión de la academia estatal en Barahona.

Quizás esa fe, un don que no se ve, pero que realmente tiene poder en las personas creyentes, hizo el milagro de que esta joven no resultara muerta a manos de su expareja con la que convivió maritalmente por 11 años y con quien procreó a su hija de 3 años.

Quien ofreció sus declaración  a un medio de prensa nacional,  dijo que en momento en que recibía una visita del director general de la UASD Recinto Barahona, Manuel Antonio de la Cruz Fernández, narró que mientras recibía “sin piedad” las estocadas de su exmarido, se puso en oración y que pedía a Dios que le permitiera vivir por la hija que procreó con su verdugo.

“Le pedía ¡Dios déjame vivir!, ¡déjame vivir!, por mi hija”, dijo Anny Gabriela cuando se le preguntó si pensó que iba a morir en ese momento.

Anny Gabriela fue asistida en primera instancia por Leonor, un joven que estudia enfermería y que casi pierde la vida cuando sin pensarlo se abalanzó sobre el agresor de la joven y este (victimario), le lanzó varias puñaladas que no impactaron en su cuerpo por la agilidad que tuvo.

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here