Sostenibilidad ambiental y Marketing estratégico en la industria alimenticia

 

Por: Ashly Minaya

Los sectores de mayor impacto en el medio ambiente son las industrias alimenticias y la pesca, únicamente superados por el uso de combustibles fósiles, principal fuente de contaminación ambiental.

La industria cárnica ejecuta grandes operaciones de alto impacto al calentamiento global; procesado, transporte, conservación, gestión de desperdicios y la deforestación de terrenos, la producción bovina representa del 20-30 % de las emisiones de gases de efecto invernadero, sin mencionar el consumo de agua potable y los residuos contaminantes de antibióticos u otros medicamentos suministrados al animal que terminan siendo ingeridos por el consumidor (García M. 2009).

Ante la necesidad de producir alimentos nutritivos e inocuos, es necesario que los mismos sean también amigables con el ambiente.

Las empresas deben contar con estrategias para mantener un mercado cada vez más consciente, garantizando alimentos saludables, seguros y amigables; se hace necesario la implementación del marketing estratégico como herramienta clave para analizar e identificar las necesidades actuales de los clientes y el potencial de las empresas para alcanzar ventajas medioambientales competitivas y sostenibles a largo plazo (Martin Santana F.2007).

Entre las ventajas más comunes están las llamadas certificaciones, tales como: de bienestar animal, animales libres de antibióticos, alimentos orgánicos, libre de gluten, libre de productos lácteos, sin azúcar, sin conservantes químicos, libre de OMG (Organismos Modificados Genéticamente), entre otros (AENOR, 2018).

La presencia de estrategias de marketing, no solo transformarían las empresas para adaptarse a las necesidades actuales del cliente, sino que estas también se beneficiarían en la reducción de costos para los procesos productivos. Un mecanismo moderno y práctico para implementar sería el remplazo de la energía eléctrica por la utilización de energía solar o energía generada a partir de los residuos de basura para producir pectina (gomas y estabilizantes), reduciendo gastos y otorgando a la empresa una ventaja medioambiental competitiva en un mercado con consumidores cada vez más conscientes, exigentes y demandantes.

Tenemos el marketing estratégico orientado a la sociedad, el marketing ecológico y el verde o ambiental, cuyos puntos de partidas son la comprensión de los problemas sociales y el medioambiente en general, lo cual varía según las empresas, el sector de actividad y la región geográfica especifica. El análisis del comportamiento del consumidor incluye: la motivación de la compra, el uso o consumo final y factores que influyen para la adquisición del producto. En el contexto de la sostenibilidad se debe tomar en cuenta: las contribuciones significativas que el consumidor puede hacer a la calidad ambiental y social cuando elige consumir.

La misión del marketing sostenible debe estar detallada en los valores de la compañía, su visión, sus mercados, clientes, productos y servicios de manera que el consumidor se sienta involucrado con los aportes y las ideas planteadas. Un ejemplo muy sencillo es la sustitución del plástico por otros materiales en productos como: sorbetes de cartón, bolsas de papel o tela reutilizable o el uso de plástico reciclado, lo que permite a ciertos consumidores realizar aportes ambientales.

El mundo avanza, la población crece y se hace imprescindible la administración adecuada de nuestros recursos para competir de manera sostenible en el mercado. La importancia del marketing estratégico recae en reducir costos y adaptar los precios para llenar las expectativas de unos clientes cada vez más conscientes de su huella en el planeta.-

 

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